miércoles, 28 de marzo de 2012

Patología en el Poder Público / “Síndrome de Hybris”

Por Ricardo León Caraveo
En nombre de la política, indebidamente, se justifican como normales conductas que realmente son trastornos psicológicos o neurológicos. Algunas tienen solución con terapias o tratamientos químicos, sin embargo hay otras congénitas; las primeras están supeditadas a la motivación y las segundas a la naturaleza del ser humano específico. Cualquier elector, en el desempeño público o privado, familiar o profesional, debe para una adecuada “toma de decisiones”, integrar en sus alternativas el factor de la naturaleza humana.
El poder público puede ser un detonante de padecimientos mentales, definido como “Síndrome de Hybris”, por David Owen, en el libro “En el Poder y en la Enfermedad”; es decir, la desmesura del titular del poder público. David E. Cooper, refiere al respecto: “exceso de confianza en uno mismo, una actitud de mandar a freír espárragos a la autoridad y rechazar de entrada adversidades y consejos, tomándose a uno mismo como modelo” (Owen, 2009).
El contexto para que suceda es la poca madurez psicológica en una personalidad esquizoide (es decir, con un mundo interior sobredimensionado y una afectividad anómala). Si a ello le añadimos escasa formación cultural, una preparación humana frágil y circunstancias adversas podemos ver a políticos en esta situación, prácticamente, rozando el esperpento (Forneiro).
La neurociencia parece un paliativo para depurar a la clase política corrupta y corruptora que tanto daño ha ocasionado a la sociedad posmoderna y retrasa la transmodernidad. Imaginemos acostados en un poderoso aparato de resonancia magnética -con un cuestionario de juicios morales alternos- a los presidentes y gobernadores de la era del partido hegemónico sustentando tesis de democracia, honestidad, cambio social responsable y moralidad. ¿Dirán la verdad? ¿Tendrán lesión cerebral? (Caraveo, 2010).
Las características del Síndrome de Hybris o Hibris (Owen, 2009) son:
1)      Inclinación narcisista a ver el mundo, primordialmente como un escenario en el que pueden ejercer su poder y buscar la gloria, en vez de un lugar con problemas que requieren un planteamiento pragmático y no autorreferencial.
2)      Predisposición a realizar acciones que tengan probabilidades de situarlos a una luz favorable, es decir, de dar una buena imagen de ellos;
3)      Preocupación desproporcionada por la imagen y la presentación;
4)      Forma mesiánica de hablar de lo que están haciendo y tendencia a la exaltación;
5)      Identificación de sí mismo con el Estado hasta el punto de considerar idénticos los intereses y perspectivas de ambos;
6)      Tendencia a hablar de si mismo en tercera persona o utilizar el mayestático nosotros;
7)      Excesiva confianza en su propio juicio y desprecio del consejo y la crítica ajenos;
8)  Exagerada creencia –rayando en un sentimiento omnipotencia- en lo que pueden conseguir personalmente;
9)      Creencia de ser responsable no ante el tribunal terrenal de sus colegas o de la opinión pública, sino ante un tribunal mucho más alto: la Historia o Dios;
10)  Creencia inamovible de que en ese tribunal serán justificados;
11)  Inquietud, irreflexión e impulsividad;
12)  Pérdida de contacto con la realidad, a menos unida a un progresivo aislamiento;
13)  Tendencia a permitir que su “visión amplia”, en especial su convicción por la rectitud moral de una línea de actuación, haga innecesario considerar otros aspectos de ésta; tales como su viabilidad, u coste y la posibilidad de obtener resultados no deseados; una obstinada negativa a cambiar de rumbo;
14) Un tipo de incompetencia para ejecutar una política que podría denominarse incompetencia propia de la hybris. Es aquí donde se tuercen las cosas, precisamente porque el exceso de confianza ha llevado al líder a no tomarse la molestia de preocuparse por los aspectos prácticos de una directriz política. Puede darse una falta de atención al detalle, aliada quizá a una naturaleza negligente.
Hay que distinguir la incompetencia de Hybris y la común en el trabajo necesariamente detallado, que implican cuestiones complejas, pero cometiendo errores en la toma de decisiones (Owen, 2009). Además, la acción política está en el contexto de la psicología social y organizacional, por lo que el “pensamiento grupal” forma parte de su esencia, como lo podemos inferir de sus características (Díez, 2011):
1) La armonía en el  grupo es consecuencia de evitar argumentos o cuestionamientos desagradables a sus integrantes.
2) El interés por evitar los conflictos y las disputas es tan grande que el grupo pierde contacto con la realidad.
3)  Esto sucede cuando están aislados de grupos con opiniones contrarias y tienen líderes o dirigentes muy directivos-coercitivos que dejan claro cuáles son sus preferencias o deseos personales.

El pensamiento grupal es la denominación de un fenómeno errático en la toma de decisiones colectivas militares, científicas, políticas y de seguridad nacional.
Con esta exposición es claro que los seres humanos y los grupos, en ciertos contextos, tienen un alto grado de tener resultados fatales o erráticos. Enferma el ser humano en el ejercicio del poder pero también las camarillas, los “equipos políticos”, los gabinetes y los comités de dirección política.
El pensamiento grupal es un contexto muy propicio para que surja el “Síndrome de Hybris o Hibris”, también denominado por analogía “El Síndrome de la Monclova”[1]. Los psicólogos coinciden en señalar que los rasgos dominantes de personalidad se manifiestan a los 18 años, por lo que es importante conocer la juventud de esos que aspiran a los cargos públicos como la Presidencia de la República.
El alcoholismo, la promiscuidad sexual, la drogadicción y las conductas maniaco depresivas, son particularidades que en ocasiones, acompañan al “Síndrome del Hybris” dependiendo de la personalidad.
Observemos detenidamente nuestro entorno: gobernantes estatales y federales, congresistas estatales y federales o funcionarios municipales. Analicemos a los dirigentes de los partidos políticos en los que militamos o simplemente con nuestra condición de ciudadanos, desentrañemos la naturaleza humana de la clase política tratando de responder: ¿Sanos o enfermos?
El enfermo no se hace en el poder público, proviene de una historia personal donde prevalece: mezquindad, disfuncionalidad, ausencia de afectos, nula inteligencia emocional y social. En específico los “compra-voto” son anti-demócratas, entrañan también emociones enfermas individual y grupalmente. La administración pública federal, estatal y municipal tiene una copiosa representación de “Síndrome de Hybris” (menos mal que no es viral) y pensamiento grupal.
La falta de mesura en el ejercicio del poder público o “Síndrome de Hybris” tiene consecuencias: el nepotismo, el amiguismo y el influyentísmo. Estas prácticas son propias de quien padece lo que también se denomina coloquialmente “borrachera del poder” o “Síndrome de Hybris”.

 Referencia Bibliográfica
Caraveo, R. L. (18 de julio de 2010). http://ricardoleoncaraveo.blogspot.mx. Recuperado el 25 de marzo de 2012, de http://ricardoleoncaraveo.blogspot.mx/2010/06/la-lesion-cerebral-de-maquiavelo.html
Díez, F. (2011). http://paginaspersonales.deusto.es. Recuperado el 25 de marzo de 2012, de http://paginaspersonales.deusto.es/fdiez/Documentos%20social/PSO13.pdf
Forneiro, J. C. (s.f.). http://www.josecabreraforneiro.es. Recuperado el 2012 de marzo de 25 , de http://www.josecabreraforneiro.es/pdf/54.pdf
Owen, D. (2009). En el Poder y en la enfermedad. Madrid, España: Siruela.



lunes, 5 de diciembre de 2011

Arturo y Humberto: la última batalla

La elección del 2012 para gobernador será un duelo de titanes, dos de los hombres más preparados para gobernar y que han trazado sus vidas profesionales en torno al firme deseo de llegar a ser algún día "gobernador", apuntalan las preferencias de los dos partidos políticos mayoritarios en Tabasco. Me refiero, en estricto orden alfabético Mayans Canabal, Humberto Domingo y Núñez Jiménez, Arturo. El calendario electoral tiene fechas[i].
La última ocasión que los vi juntos fue en el 2003 o 2004, en la cabina de Telereportaje, en un edición especial compartiendo debate con Juan José Rodríguez Prats. Debo confesar, que es un recuerdo en mi memoria política, de los más aleccionadores: "los tres mosqueteros 20 años después". Integrantes de una misma generación política, amigos cercanos o distanciados, lo son o lo fueron. Cada uno a su forma “quiere a Tabasco”. Rodríguez Prats, me comentó: "El problema de entre Humberto y Arturo, es que Humberto le tiene envidia a Arturo por su inteligencia y Arturo le tiene envidia a Humberto por ser carita". Agrego: "...y los dos me tiene envidia a mi pero no sé por qué". No son lo que fueron, pero el presente es la sintesis de todos sus "tiempos".
En el caso de Arturo y Humberto –en estricto orden alfabético- las recalcitrantes convicciones de una inmaculada militancia en un partido político, estuvieron supeditas al proyecto de ser gobernadores de Tabasco y se movieron en un espectro ideológico “común”: la revolución, ser revolucionarios, el ser progresistas, ambos de arraigado estilo modernista al hacer política. Ambos profesionales de la política, han transitado por el parlamento, la administración pública y tienen experiencia de gobierno estatal y nacional.
Conocedores de Tabasco y conocidos por los tabasqueños, son políticos reconocidos en el ámbito nacional e incluso internacional. Los afectos se mueven en los extremos: o los quieren o los odian; pero nada se mueve a medias en torno a estos dos seres humanos. Son parte de la tropical historia política de Tabasco. Conocen las comunidades de Tabasco desde los setenta, están integradas a sus diálogos por la experiencia de vida. Son barro, ni santos ni demonios. Son como el Duque de Otranto, Jose Fouche, han sobrevivido a las épocas más difíciles.
Tienen una cita con la Historia de Tabasco, en el campo político de la batalla electoral; así lo indican sus “historias” personales, el "tiempo político" y sus numerosos simpatizantes. Roberto Madrazo les impidió competir, pero ellos siguen vigentes y el primero en el basurero de la historia, porque encarna lo más desprecible de ser humano y de lo político.
Las contrapartes en sus respectivos partidos políticos carecen de la experiencia asertiva, del conocimiento y vínculos nacionales para granjear un futuro a Tabasco. Desde luego que ninguno de los dos es inmaculado, pueden señalárseles sus sombras humanas y políticas, incluso la fortaleza-debilidad profesional y política de sus equipos. El ejercer el poder los ha desgastado pero de ninguna manera es una inhabilitación humana o política, porque también les ha dado "oficio y madurez política".
En el 2000 el PRI demostró en la elección estatal lo pusilánime de sus prácticas políticas llevando a Tabasco a una encrucijada de legalidad y finalmente se impuso por la fuerza, pero no por la razón. Manuel Andrade, encabezó un gobierno fuera de tiempo, le llegó el poder demasiado joven, por ello se llegó a decir: “El gordito no gobierna, solo disfruta de La Quinta Grijalva”. Tenía una visión acotada. El gobierno de Andrade fue sin orientación  política sin gobernanza, un salto al vacío. Roberto Madrazo, voto por voto acreditó los muchos cortesanos -que tiene Tabasco- dispuestos a todo, incluso dar el triunfo a Andrade Díaz y fraguar un Golpe de Estado (http://ricardoleoncaraveo.blogspot.com/2009/01/reflexiones-constitucionales-para.html).
Los gobiernos Madrazo,  Andrade y Granier están dentro de las "décadas perdidas" y unidos al de Manuel Gurría Ordonez y Neme Castillo, son decadentes con rumbo perdido. Están montados en el manejo de medios. Son gobiernos electoreros, no hay visión de estado.
PRI y PRD una geografia compartida
Andrés Granier Melo, “El Chelo”, amagó con irse a otro partido político si el PRI no lo hacía candidato a Presidente Municipal del Centro (1999-2000), pero supo permanecer y sacar raja en el caos tricolor. En el 2006 ganó Granier no el PRI, su popularidad convenció, pero paradójicamente si pierde el PRI en el 2012 los comicios locales -en gran medida- será por él, llegando a su final 83 años cacicazgos priistas. El quinteto de gobiernos locales sin orientación y continuidad política, social y económica, no han debilitado contundentemente al PRI. En Tabasco los 82 años de PRI no son suficiente argumento para darle un triunfo electoral al PRD.
Las “patentes” políticas de PRI y PRD, no son confiables, en sus estructuras existen vicios similares: corrupción, partidocracia, caciquismo e indefinición de un progrma de gobierno institucional.  Las militancias o lealtadades partidistas son relativas, por ejemplo: ¿Cuántos granieristas participaron en campañas contra el PRI por estar convencidos que era lo correcto? ¿Cuántos priistas, perredistas e incluso panistas (recordemos la elección del 2001) participaron en campañas contrarias a sus propios partidos políticos por estar convencidos que era lo correcto?
La lucha histórica del PRD y el PRI, no es ideológica sino "de funcionalidad", en base a la capacidad operativa de sus estructuras, a la capacidad de encabezar buenos gobiernos y una visión de estado. La lucha con el PAN sí es ideológica. En el espectro de las ideas políticas el PRI y el PRD, ocupan una misma geografía política. El derecho de antigüedad que tanto reclaman algunos es debatible, porque antes de 1988 y con la fundación del PRD en 1989, en Tabasco  todo era PRI. Entre 1988 y 1994, Andrés Manuel López Obrador, consolida una base política electoral sólida  y en crecimiento gradual y constante.
En 1994 la llegada de Juan José Rodríguez Prats, al PAN, pone los ojos de algunos políticos en este partido como una posibilidad de participación. En el 2000, la llegada del PAN al Gobierno Federal, fortalece las adhesiones a este partido; pero los triunfos electorales locales los regatea el electorado tabasqueño y es la fuerza de los liderazgos naturales lo que ha hecho la diferencia y no la organización como partido político.
El PRI se ha debilitado gradualmente en cada elección federal y local perdiendo cohesión política.  El PRD y el PAN se han enriquecido de los tránsfugas políticos[ii]. Ser un trásfuga no es un pecado original o una condena de exclusión política a perpetuidad, sino el reflejo de las "pasiones políticas". ¿Quién critica hoy a Churchill por el hecho de ser trásfuga? ¿Cómo permanecer en un partido político donde el empoderamiento de los mezquinos o los adversarios impide cumplir las aspiraciones personales? ¿Por qué negarse el político a cumplir sus proyectos si tienen visión social pero que otro partido sí valoran? ¿Por qué negarse el político a cumplir sus proyectos si los puede cristalizar en otro partido? ¿Se cambiaron de partidos políticos o de valores? ¿Hay que permanecer leales a hombres, instituciones o principios? El debate ético de este fenómeno político –“tránsfugas políticos”- da para más.
En ese orden de ideas lo partidos políticos quedaran rebasados por la preferencia por una persona porque el valor supremo que cualquier ciudadano posee es un estado generoso y justo. El duelo será cruento, de pronósticos reservados, porque será la última oportunidad.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

“La contienda es cultural porque lo prometido es deuda”


Por Ricardo León Caraveo
Los futurólogos hacen pronósticos sobre julio de 2012 pero en la era de la información y las redes sociales en un instante las cosas pueden cambiar. El desarrollo de las actividades electorales arrojara en sí misma una aproximación a los perfiles de cada candidato, se confrontaran propuestas y el día de la elección quien tenga mejor estructura, obtendrá el triunfo.
En el PAN Ernesto Cordero, Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota, disputan la candidatura. Con independencia de que cada elección es en sí mismo más compleja que la que la antecede, en esta ocasión el PAN está inmerso en un proceso de asimilación de las prácticas de ejercer el poder, los accidentes de dos secretarios de gobernación, el combate al crimen organizado y adversarios políticos inescrupulosos que en los últimos diez años con singular mezquindad han sido un obstáculo deliberado para generar los cambios que requiere México.
El mexicano es un pueblo que no asocia el resultado al esfuerzo que implica el proceso, es decir, aspira a tener seguridad y mejores condiciones económicas, pero en lo individual no se asumen como protagonista social para lograrlo. En el 2006 la petición principal era la “seguridad”, pero ha sido resistente al aceptar el costo social para lograrlo. Influyen la acredita mezquindad de los gobiernos estatales que no asumen compromisos “reales” de depuración  de las corporaciones preventivas y de procuración de justicia; y poderes judiciales estatales donde prevalece el influyentísmo o de plano presidentes de tribunales superiores de justicia que son litigantes por interpósita persona.
La inmolación en el discurso de la clases política opositora al PAN, nunca nos dejará de sorprender, porque la esencia es la crítica a ultranza y poco importa el que edifique, el constructivo y muchos menos interesa la congruencia. El primer pacto que queremos muchos  ciudadanos es un NO A LA CORRUPCIÓN.
No hay crisis de partidos políticos sino de condición humana. El oficio político es fácilmente sustituido por el de cortesano, se dice defender al pueblo pero violentan su futuro. Se ama a la patria o la matria, pero no se duda en el negocio fácil a costa del erario público.
Se es desmedidamente generoso y potencial empresario con el presupuesto público, pero no así con el patrimonio propio. El pueblo agradece lo que es una responsabilidad que tiene que cumplir, estamos degradados, porque ya no se pide que trabajen, sino que se agradece y aplaude lo poco se hace.
El PAN tiene una lucha política electoral, pero principalmente una contienda “cultural” de usos y costumbres. Claro que el PAN ha tenido errores al gobernar, pero por mucho no llega  a ese mausoleo de la perversidad humana y política de los gobiernos priistas, que nos hipotecó durante generaciones entrar con una deuda pública iniciada en los setenta (entre broma y verdad se le dice “deuda eterna”). El PRI hace de sus promesas una deuda.
El crimen organizado es un fenómeno que ha evolucionado desde los últimos cincuenta años, así que dividamos responsabilidades a proporción y con realismo valoremos y sentenciemos. Veremos en esta “obligada valoración” cómo algunos personajes se “victimizaran” en nombre de la sociedad, de los muertos, de la justicia, de país y de cuanto se les ocurra para endulzar el oído y la voluntad del votante.


sábado, 27 de agosto de 2011

Ética del Liderazgo


Por Ricardo León Caraveo 
En ocasiones decidir es “elegir” entre alternativas que son seres humanos. La historia personal, la conducta en la vida cotidiana, la interacción familiar y social son la auto-delación[1] para determinar las calidades humanas, en consecuencia generar la certeza de que el perfil humano coincide con el contexto al que lo estamos llevando para cumplir nuestras expectativas. Maslow, alertó sobre la inconveniencia de marginar los factores emocionales y ponderar los racionales, porque hay doctores sin doctorado y doctorados sin doctores.
"La toma de decisiones pone en juego numerosos procesos cognitivos, (sic) entre ellos el procesamiento de los estímulos presentes en la tarea, el recuerdo de experiencias anteriores y la estimación de las posibles consecuencias de las diferentes opciones[2]" .
La Psicología ilustra la importancia del equilibrio entre la racionalidad y las emociones, en el dilema  para discernir la sustancia individualidad. Lo anterior delimita el grado de consciencia (emoción-razón). La Ética, reconocida en determinar lo correcto y lo incorrecto, controvertida en diferentes cosmovisiones filosóficas, es elemento necesario en la valoración.
Con base en lo anterior el ser humano, al decidir  y definir una preferencia entre opciones que son seres humanos, debe considerar la dimensión humana de sus alternativas. ¿Cómo adopto una decisión correcta? El análisis es múltiple, mientras más información disponible es mejor, tener consciencia de cuáles son nuestras estímulos y las consecuencias de nuestro acto.
El historial ético de nuestras alternativas es elemento indisoluble de una decisión acertada. En la toma de decisiones cuando las alternativas humanas son políticas/políticos, debemos confrontar preparación profesional, historia personal, formación política, consistencia ideológica y tendencia política. La integración a una camarillas o grupo político es lo que denomino “tendencia política”. Los liderazgos tienen prospectiva Ética. La deshonestidad no es consecuencia del cargo público, sino la materialización de un deseo incubado antes de la designación, desarrollado en la historia personal, profesional y humana.
La auto-delación son las señales de  autenticidad moral, humana, ética y política visibles para nuestro libre albedrío. No hay engaño sino autoengaño, pero también hay mentirosos profesionales, por ello es necesario tener método al decidir. Los estudiosos de la psicología de la mentira mencionan la existencia de micro-expresiones, articulación de enunciados, posiciones corporales entre los más relevante.
El mentiroso crea u omite un argumento, para sustentar la simulación de la verdad. La verdad o autenticidad son términos absolutos, un pusilánime y un ser humano con integridad son psicológicamente visibles.
El cargo público no inventa la mezquindad, está se trae con anterioridad. La vida pública evidencia la integridad del ser humano. Hay que distinguir entre el discernimiento moral o teológico del psicológico, mis aseveraciones descansan en este último. Cualquiera podría considerar la infidelidad como algo inmoral, pero también tiene una perspectiva psicológica: emociones divididas, baja autoestima, desequilibrios emocionales y racionales, dualidad, sexismo, paternidad o maternidad irresponsable (familia monoparental), un sentido hedonista de la vida, una circunstancial escala de valores, la manifestación individual del machismo tan enraizado en la identidad nacional o un desequilibrio psiquiátrico. La ética del liderazgo no es nihilismo.
Es inmoral corromper pero la pregunta es ¿Por qué un ser humano tiene necesidad de corromper y corromperse? Un supuesto liderazgo que acude al chantaje del favor efectuado, al ofrecimiento económico o laboral para granjearse una simpatía o a la amenaza directa o velada ¿Cuál es su contenido axiológico[3]?
La dimensión ética de un liderazgo es la misma que la del votante. La ética del líder y el votante es la misma que la de la institución a la que pertenecen. Por lo que la Ética de una liderazgo institucional es la congruencia existente entre el líder, el votante y la institución.
Las expresiones “así es esto”, “mientras nadie se de cuenta hazlo”, “la política es en si misma la práctica de antivalores”, “eres idealista no vas a cambiar el mundo”, “ si no lo haces eres un estólido”, “hago antigüedad no hago mi trabajo”, “vivir fuera del presupuesto es un error”, “el que no tranza no avanza”, “lubrica la maquinaria”, “Señor, no me des ponme donde hay”, “honesto, honesto, honesto, ya tres honestos no los aguanto”, “son mis tiempos” y otra retahíla  de argumentos, son expresiones del albañal axiológico de las corruptas y corruptos.


[1] El que se delata así mismo. Delatar: Revelar a la autoridad un delito, designando al autor para que sea castigado, y sin ser parte obligada del juicio el denunciador, sino por su voluntad.
[2] http://www.neurologia.com/pdf/Web/4207/u070411.pdf
[3] ¿Cuál es la “Teoría de la Valores” de esa persona?

jueves, 4 de agosto de 2011

Lujambio: el demócrata indispensable


Por Ricardo León Caraveo
Alonso Lujambio escribió un libro titulado “Democracia indispensable”, exponiendo los orígenes, el camino transitado, las reformas impulsadas, las represiones a bayoneta calada y disparos (León, Guanajuato 1946, Chihuahua 1950 y 1868, Baja California 1959 y 1968, Yucatán 1967 y un largo etcétera) padecida por el PAN y describe sus liderazgos y muestra la recia vocación antidemocrática del PRI calificándolo: “régimen autoritario más logévo del siglo XX”.
La gran herencia del senil priato es la deuda externa de México, lastre de nuestros esfuerzos de progreso; el corporativismo laboral que profundiza las desigualdades entre la clase trabajadora y el capital; la culturización de la corrupción, la degradación de la política, la adulación como método de ascenso al poder,  la simulación como sinónimo de gobierno eficaz y la resistencia al cambio. En contraposición el PAN nace como fuerza civilizatoria.
En “Democracia Indispensable” Lujambio expone cómo ha sido el proceso dentro y fuera del PAN, contextualizando momentos que permitieron cambios graduales, en ocasiones en medio de fuertes luchas internes entre abstencionistas y participacionistas; entre democratizadores vía presidencialismo y “foro democrático y doctrinario”. El ascenso del PAN dependió de seres humanos preparados integralmente, es decir, en lo humano y lo político. Seres humanos de fe pero respetuosos de Estado Laico.
Quizá un poco la estrategia de Henry David Thoreau que tan excelsamente cristalizó Gandhi, abanderados en la “no violencia”. Los panistas fueron destinatarios de garrotes, cárcel, balas, calumnias, indiferencias, fraudes y abusos del poder; de ahí deriva la frase “seguiremos continuando” y la “brega de eternidad” [1]. La esencia pacifista del PAN y la naturaleza hegemónica del hiper-presidente, terminaron por deslegitimar la titularidad del poder público del priato y poco más de cuarenta años después el PRI atendió la demanda de un registro nacional de ciudadanos, tribunales electorales,  padrón electoral y credencial con fotografía. En tanto la izquierda busca identidad en un largo proceso de transformación institucional PCM-PSUM-PMS-PRD.
El proceso democratizador en México no está terminado, estamos inmersos en el. La salida del PRI de Los Pinos, hizo que se refugiaran en cacicazgos locales las costumbres autoritarias construyendo la impunidad instrumentados en congresos locales inoperantes desde la perspectiva del Derecho y la Teoría Parlamentaria[2], en completo desprecio a la Democracia. Los diputados locales –inclusive de oposición- son cortesanos, ven a los gobernadores en el centro del sistema político. A la estrategia federal municipalista descrita por Lujambio, debe incrementársele la parlamentarista local –a nuestro juicio- necesaria . El mexicano debe comprender la importancia de poderes legislativos local y federal plurales, tolerantes, de confrontación ideológica, auténticamente democráticos, promotores de cambios estructurales y eficaces para la rendición de cuentas y control presupuestal.
Esta responsabilidad es de las clases políticas en las entidades federativas y obliga a leer con detenimiento la obra de Lujambio. La parálisis proviene de los estados integrantes de la Federación y colapsa al sistema en su conjunto por la falta de valores y principios, imposibilitando en consecuencia la construcción de propuestas y la viabilidad del Estado. Entre la Federación y los municipios, las entidades federativas (ejecutivo, legislativo y judicial) han saboteado el proceso democrático.
En las entidades federativas deben impulsarse reformas en los poderes legislativos que sustenten la electoral y en consecuencia provoquen la del ejecutivo y judicial. Este proceso es el descrito por Lujambio en “Democracia Indispensable”, en el ámbito federal.
El próximo sexenio requiere de una serie de reformas políticas federal y local; en un marco de transparencia auténtica para combatir la corrupción y una probada capacidad negociadora de los actores políticos. No se trata de sumar o restar pesos y centavos, sino de garantizar el futuro del País con reglas de convivencia política incluyentes, garantizando así el desarrollo y crecimiento. En “Democracia Indispensable” Lujambio, pondera los beneficios de acuerdos políticos y de acciones a tiempo. En esta etapa histórica México requiere demócratas con acredita experiencia.
En el octavo ensayo: “Carlos Castillo Peraza y la transición a la democracia en México” ilustrativa biografía intelectual, expone la vida, la obra y la trayectoria política de un protagonista del ascenso del PAN al poder público. La etapa histórica de Castillo Peraza, es la de la caída del sistema, democratización vía presidencialismo y la compara con la de Adolfo Christlieb Ibarrola. Autodefine el ejemplar peninsular: “No es el edén pero sí un buen purgatorio” . Castillo Peraza debe ser retomado dando sustento ideológico a las transiciones pendientes en las entidades federativas. Los panistas necesitamos releer nuestro proceso histórico, no hay promesa alguna que lo anunciara fácil. Nuestras capacidades intelectuales y políticas, son la medida de nuestro reto y garantía de triunfo.
México requiere de un ser humano conocedor de su proceso político democrático, el PAN necesita de un candidato competitivo al grado del triunfo, con la certeza de que hará un buen gobierno. La convicción panista debe estar motivada por la seguridad de generarle un bien a México. Bajo estas premisas Lujambio es un demócrata indispensable.

domingo, 31 de julio de 2011

Gobernadores priistas al estilo de don Porfirio


La reflexión histórica en política siempre será ilustrativa, por más que los afectados al recordar la quieran desacreditar. El porfiriato en más de tres décadas de dominación directa, no acabó con el adiós del Ipiranga en Veracruz, que transportaba a don Porfirio Díaz Mori y su familia al autoexilio en Paris Francia.

El viejo dictador no pudo frenar los ímpetus de regreso de un régimen dictatorial por parte de sus correligionarios. Tuvieron que transcurrir más de 20 años para que los gobernadores porfiristas entendieran, aceptaran y se adaptaran a la nueva realidad social, política y económica en construcción.
Rebeliones, asonadas, asesinato, cárcel, exilio, autoexilio y encono, provocó la necedad de mantenerse en el cargo. Los porfiristas, no dudaron en apoyar la muerte de Gustavo Madero y subordinarse al Tirano Victoriano Huerta, fueron antiprogresistas, anticonstitucionalistas, en síntesis fueron ANTI-MEXICO.
El porfiriato impregnó nuestra cultura política, por ejemplo celebramos la Independencia en el cumpleaños de don Porfirio y colgamos fotos de los titulares del Ejecutivo, como desde  en 1894 empezaron a hacer en el Estado de Morelos, para estimular el ego de Díaz Mori. 
El porfiriato y el priato coinciden en este punto: LA NECESIDAD DE REGRESAR, como si les hubieran quitando algo de su propiedad o patentado el PODER PÚBLICO. Con extranjerimos uno afrancesado y el otro con los Chicago-boys del salinato.

Tendrán también una coincidencia: ¡no regresaran! Hechos irrefutables de su mal gobierno: los asesinatos de jóvenes en 1968 sin responsabilidades políticas y jurídicas para el priista Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez, ambos señalados como agentes estadounidenses con la clave “Lepanto” .
El PRIATO y el PORFIRIATO, tiene estructuras discursivas cargadas de formalidades pero carente de sustancia, de congruencia. Un discurso es bueno en la medida que no incomoda y es un alago a los gobernadores convertidos en caciques modernos.
En torno al dictador y ahora a los gobernadores gira la política de las entidades federativas. Esta centrífuga del poder, hace del gobernador el epicentro, dibujándose rasgos de cacique o caudillo, renovable sexenalmente.
El PRIATO y el PORFIRIATO dependen de una clase política ADULADORA, con frases “hechas a modo” a lo largo de décadas de genuflexión política. La medida del mérito es la proporción de la calidad de cortesano.
Ambos regímenes impusieron la “paz obligada” aniquilando a sus opositores y despreciaron la ley, para construir la voluntad de un solo hombre. El porfiriato y el priato crearon simpatías culturizando con principios políticos propicios para su dominación.
El fin de porfiriato tiene similitudes innegables con el priato, en la visión de algunos estudiosos de la política el PRI no estimuló cambios estructural acorde a sus tiempos democráticos ni siquiera graduales.
El PRI es un partido político conservador; convertido en el ANTI-MEXICO por la ambición del poder y una desmedida corrupción. La democratización de México no debe supeditarse a los humores personales.
Las entidades federativas requieren cambios estructurales en el poder público, es decir; son obligatorias las reformas al ejecutivo, legislativo y judicial, desarticulando la excesiva concentración de la toma de decisiones de los gobernadores, característica inherente a los sistemas autoritarios.

viernes, 20 de mayo de 2011

EL JEFE LUJAMBIO

PARTE II
Por Ricardo León Caraveo
Alonso José Ricardo Lujambio Irazábal,  Licenciado en Ciencias Sociales egresado del Instituto de Tecnológico de México, es el candidato con mejores ventajas competitivas, sensibilidad humana y capacidad política para obtener  resultado electoral exitoso para el PAN y en consecuencia permanecer construtivamente en la Presidencia de la República  en el 2012.
He investigado los currículos de los siete precandidatos, encuestas, contextos familiares, publicaciones de su autoría, desarrollo profesional y militancia. Los siete precandidatos son en términos competitivos aceptables. La premisa no es justificar sino argumentar por qué Alonso Lujambio debe o no ser el Candidato del PAN.
Los panistas romperemos el paradigma de que las candidaturas se otorguen con un celo radical a la fecha de afiliación y un resultado electoral desfavorable. Mística de partido y competitividad electoral no son excluyentes, sino parte de nuestro proceso para integrar una clase política profesional. Estando afiliados todos somos iguales y tenemos las mismas oportunidades, pensar lo contrario es discriminatorio porque habría panistas de segunda y de primera. No hay que desbordar pasiones sino reflexión.
No creo que los galardones académicos determinen la infalibilidad de un ser humano, pero reconozco abonan en mucho a la empatía y seguridad de los votantes. Todos queremos ser atendidos por el mejor médico, abogado, dentista, etc., así que queremos al mejor político(a). La preparación tiene sustancia cuando está entrelazada con el humanismo y es criticada cuando es eregida en monólogo tecnocrático.
Lujambio Irazábal, tiene una sólida formación académica: es Maestro y candidato a doctor. Ha cultivado en 20 años de docente la riqueza humana de la cátedra diaria donde cada grupo-salón trae una visión de visiones de la realidad nacional. El catedrático es un humanista por antonomasia, motiva estas carreras el deseo de conocimiento, de trascender aportando ideas y no es abstracta, en esta área el resultado es concreto: formar profesionales competitivos y humanos. Es un candidato universitario como ninguno de sus competidores dentro y fuera del PAN.
Ha transitado al ámbito creativo de la academia al escribir libros, ensayos, estudios introductorios, conferencias y ponencias. Ha teorizado el ejercer el poder público, el proceso democrático, el presidencialismo, analizó los vicios del sistema político (define y describe el hiperpresidencialismo), parlamentarismo con una visión muy analizada de la relación entre los poderes. Hay que leer a Lujambio para desenmarañar esta etapa de “gobiernos divididos” en México. Ha estudiado a México, nos los explica proponiendo soluciones.  
En la obra de Lujambio vemos un demócrata no de tinta sino especificador de mecanismos para transitar a la pluralidad, muy consciente del contexto cultural y la idiosincrasia, pero sin el derrotismo “todo está mal” o “viene la catástrofe”  transmite la esperanza del intelectual convencido de un futuro mejor que debemos construir. Alonso Lujambio, no se agota en un tema por el contrario agota los temas en torno a la mexicanidad.

Las obras de Lujambio sobre el sistema y la política mexicana lo acreditan como lectura obligada para entenderla y conocerla. Lo cierto es que no se finiquita en las letras sino que ha practicado el poder, ha estado inmerso en él, dándole experiencia que pocos tienen y una ventaja competitiva sobre los posibles candidatos del PRI y el PRD.
En ese sentido no dudo que Lujambio fácilmente sacará ventaja en un debate abierto y confrontación a Creel, que sería del resto de los presidenciables el más avanzado en estos temas. Funde en su persona la teoría y práctica del poder. 
Sus obras “El poder compartido. Un ensayo sobre la democratización mexicana.”, “Gobiernos divididos en la Federación Mexicana”, “Federalismo y Congreso en el cambio político de México” y “La democracia indispensable. Ensayos sobre la historia del Partido Acción Nacional” como político, sociólogo, académico e investigador.
Imagino un debate entre Lujambio y Peña Nieto, al que por cierto el mexiquense ha rehuido, no por prudencia política sino por inconsistencia profesional e intelectual, apuesta a la fuerza y no al intercambio de ideas muy al estilo de su mentor Carlos Salinas y el Grupo Atlacomulco. No es lo mismo ser el esposo de “La Gaviota”, un Santa Claus electoral en dispendio del erario público y figurín de marketing, que hombre de ideas y político profesional. Lo “carita”  no quita la pobreza intelectual y de espíritu solo guarda las apariencias.
Lujambio confronta ideas sobre finanzas, economía nacional, presupuesto, política y constitucionalismo; se ha hecho en el debate de la cátedra, de la academia y la vida profesional política sea en el IFE o el IFAI. No es un intelectual  “costumbrista”, escribe fluido, expone, escudriña hasta aproximarse a la verdad, estructura la idea precisa con un singular dominio del lenguaje y con una técnica argumentativa muy definida y personal.
Alonso Lujambio es un referente intelectual en el proceso democrático del país y un protagonista del mismo porque de 1997 a 2003 fue Consejero Electoral del IFE; por eso se le reconoce a nivel mundial y fue consultor de la ONU en Irak para la construcción de un sistema electoral, ahí tuvo la experiencia de trabajar literalmente bajo fuego de metralla. Si había negociado con el perredistas, priistas y panistas podía hacerlos con curdos y chihitas. Este hecho acredita la capacidad de negociación de Lujambio en el entramado de los factores reales de poder que existentes en una sociedad.
Josefina Vázquez Mota es un icono del feminismo, Lujambio es referente de la historia política-democrática de México en el mundo, un especialista en sistemas políticos y un agente de cambio de capacidad probada. Debemos valorar si en un país culturizado por el machismo -en los términos de Octavio Paz en “Laberinto de la Soledad”- tiene la madurez de elegir a una mujer la primera Presidenta de México. No se trata de que Josefina cumpla con un sueño feminista, sino de que los panistas construyamos una propuesta viable de país. La pregunta no es si gana la interna sino si con qué ganar la constitucional y en consecuencia si hará un buen gobierno. El análisis de fondo es dilucidar el perfil de estadista, administrador (a) y político (a).
El proceso histórico de remplazo de los gobernadores porfirista duró veinte años. Por muerte natural, homicidio, exilio, autoexilio o rebeliones el porfirismo se extinguió y las balas marcaron los tiempos. El PAN lleva 10 años en el proceso histórico de remplazar con la fuerza de la democracia a los gobernadores y cacicazgos políticos negados al cambio y los votos hacen la diferencia. Esos son nuestros problemas y el Presidente (a) que viene los enfrentará. ¿Quién tiene el conocimiento del sistema para operar políticamente los cambios estructurales en las entidades federativas? Alonso Lujambio.
Las reformas estructurales están frenadas desde que ganó el PAN y por ese solo hecho. El PRI no las va aprobar y posee tanta habilidad operativa que ha logrado avanzar electoralmente. No por inteligentes, sino por rudeza y capacidad de mentira, por ejemplo: Madrazo y Moreira, serían mulatos si cada mentira pigmentara.
¿Qué tenemos que hacer para lograr la mayoría en el Congreso de la Unión e impulsar los cambios que necesita México? Lujambio ha expuesto los alcances del gobierno dividido. El PAN necesita la mayoría en el Congreso. Hay que reconstruir el tejido social. México requiere políticos honestos y ciudadanos que no sean clientes electorales.
Debemos identificar nuestras razones contextuales para determinar un voto reflexivo hoy con la posibilidad de resolver los temas futuros. La corrupción  es transversal, multidisciplinaria, ideológicamente plural y muy acomodaticia; no se ruboriza si se autoproclama como sociedad civil o militante partidista. En consecuencia, debe prevalecer en nuestra reflexión el conocer la calidad humana de la persona por la que votaremos.

Es un hombre de familia con un matrimonio sólido. La Señora Tere Toca –esposa- es profesionista y empresaria, una mujer muy ubicada en los roles de estar casada con un político de la estatura de Lujambio. La llamada pareja amorosa, construida en la lealtad mutua, procreó tres hijos y tiene vida familiar estable. Amigos y adversarios le reconocen honestidad y capacidad de liderazgo.
¿Qué necesita el país? Indiscutiblemente: un estadista, un hombre o mujer con el suficiente conocimiento de nuestra historia democrática contemporánea para generar cambios estructurales. El voto no es solo una obligación sino una responsabilidad, el sufragio debe ser precedido de una reflexión seria y sin pasiones. El proceso interno acreditará la madurez del PAN, incluyendo al Presidente de la República. En “La democracia indispensable. Ensayos sobre la historia del Partido Acción Nacional” –Lujambio- nos introduce en la reflexión política de un partido democrático y promotor de la democracia que sobrevive y finalmente vence al dinosaurio autoritario antidemocrático priista. Ahí están los motivos, las luchas, las derrotas dignas y los triunfos inmorales del régimen hegemónico. Tenemos el prototipo de panista real, impregnado de ideales, dispuesto a la luchas e ideológicamente inamovible. MANUEL GÓMEZ MORIN, EFRAÍN GONZÁLEZ LUNA, JOSÉ GONZÁLEZ TORRES, ADOLFO CHRISTLIEB IBARROLA, EFRAÍN GONZÁLEZ MORFIN, CARLOS CASTILLO PERAZA y demostraron la grandeza política del PAN con fuertes dosis de lo mejor de sí mismo”.
Los panistas estamos obligados a decidir hoy vinculando los temas futuros: ganar la interna, triunfar en la constitucional y hacer un buen gobierno. Debemos superar nuestra indecisión con la reflexión, no hay cabida para la indiferencia, analicemos qué candidato necesitamos más allá de las subjetividades partidistas y muy ubicados en los objetivos de México, sin pasar por alto la aduana de la elección constitucional. Estas son mis reflexiones donde sustento mi simpatía de por qué Lujambio será el Candidato del PAN y próximo Presidente de México.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Los precandidatos del Salinato-PRI

Por Ricardo León Caraveo

En el 2012 tenemos garantizada los mexicanos una emocionante contienda electoral. A diferencia del PRI y del PRD con un dúo de propuestas para abanderarlos, el PAN tiene siete competitivos políticos con vocación de liderazgo y dispuestas a la lucha democrática.

Los precanidatos panistas tendrán que librar la manipulación mediática, la guerra sucia de los grupos de poder estatales, el sindicalismo moralino y el retorno del “salinato” en la persona del inexperto Peña Nieto.
El panismo está cerrando filas en torno a la institución, en medio de un escenario deliberativo y abierto. La estructura dirigente nacional y las estatales, la militancia y los simpatizantes renuevan la seguridad en el próximo triunfo electoral federal del PAN en el 2012. Desconcertante para quienes son adictos a la verticalidad y en consecuencia no entienden las fibras que pueden despertarse cuando el PAN se convenza –como lo está haciendo- de dar la pelea irrefutable y contundente.
Mientras los precandidatos priistas hacen deciden en torno a una fina botella de vino en un restaurante de Polanco en la Ciudad de México, con testigos (dudoso honor y honestidad) como Moreira y Emilio Gamboa (vinculado a pedrastas); los precanidatos del PAN de cara y en debate ante sus estructura partidista construyen "el proceso deliberativo para designar candidatos".  Qué diferente es el PRI y el PAN.
El auto-ungido candidato del PRI, es Licenciado en Derecho por la Universidad Panamericana, con Maestría por el ITESM, asistente de notario, secretario particular del Secretario de Desarrollo Económico del Edomex, subsecretario de gobierno, Secretario de Administración de Edomex, diputado local y Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado de México. Vinculado a Emilio Chuayffet, Arturo Montiel Rojas y al poderoso grupo político priista de Atlacomulco, municipio donde nació el 20 de julio de 1966 y afiliado al PRI en 1984, es decir, a los 18 años. Apadrinado actualmente por Carlos Salinas de Gortari y casado con “La Gaviotaaaaaaaaaaa”.

El otro que suspira en el PRI es Manlio Fabio Beltrones, nació en el 30 de agosto de 1952, ha sido diputado federal, senador, Secretario de Gobierno de Sonora, Presidente del CDE del PRI en Sonora, gobernador, subsecretarios en la Secretaría de Gobernación y Secretario General de la CNOP nacional. Vinculado a Carlos Salinas de Gortari, Fernando Gutiérrez Barrios y Luis Donaldo Colosio Murrieta. Después del magnicidio de Colosio se le vincula a acciones ilegales en torno a Mario Aburto. Es un político con prácticas de la vieja escuela priista, esa del “estado gendarme”, personificada en Fernando Gutiérrez Barrios; “el hombre leyenda” como lo denominó Carlos Salinas de Gortari.

El PAN enfrentará a un PRI cuyo liderazgo reposa en un expresidente de la República de extracción priistas, dispuesto a regresar al ejercicio del poder y a defenderse: Carlos Salinas de Gortari. Los candidatos del PRI son los de Salinas de Gortarí, hechos e inducidos por él.


Del reglamento y su vigencia

  Los reglamentos son normas generales, impersonales, abstractas y heterónomas, es decir, comparten las características de una ley, pero a d...